Janet Zurita.
Veracruz, Ver.- La crisis financiera mundial que generó la caída del comercio internacional y un crecimiento exponencial de la flota mundial de contenedores mantienen al borde del colapso a una decena de navieras en el mundo; Hanjin Shipping fue la primera en quebrar.
La declaración de quiebra de Hanjin Shipping, línea de contenedores de Corea del Sur, ocurrida el 31 de agosto, dejó 66 barcos mercantes a la deriva con una carga global valuada en 14 mil 500 millones de dólares, ocasionando casi una tragedia en el transporte marítimo mundial.
Especialistas coinciden que Hanjin Shipping es solo la punta del iceberg, pues de las doce navieras más grandes del mundo once han registrado pérdidas en sus informes correspondientes al último semestre, claro, los más débiles ya se “tambalean”.
Tan solo en Japón, las empresas navieras más vulnerables son: Mitsui OSK Lines, NYK Line y Kawasaki Kisen Kaisha, las cuales podrían recurrir a las sociedades de inversión para evitar el colapso a corto plazo.
Gigantes navieros también sufren a consecuencia de la crisis en el sector, la francesa CMA CGM, el tercer grupo por ganancias y capacidad en el mundo, anunció pérdidas en el informe del primer semestre de 2016, en tanto Maersk Line, líder en la industria, se estima podría perder 10 mil millones de dólares este año.
Dos factores concurren en la crisis por la que atraviesa el sector del transporte marítimo mundial:
1.-Una caída en el comercio mundial derivado la crisis financiera. Dos tercios del comercio marítimo mundial se realiza a través de contenedores.
2.-Un aumento del tamaño de la flota mundial de contenedores que generó una “guerra” de tarifas entre navieras. El envío de un contenedor desde Shanghái a Europa tiene un costo de la mitad de lo que costaba en 2014.
Los analistas de los grupos navieros apostaban a dos circunstancias esenciales para mantener a la flota navegando, a partir de blindarse en contra de la caída de las tarifas de carga y los picos en los precios del petróleo.
Pero desde 2014 los precios internacionales del petróleo y los fletes han caído juntos, situación que mantiene al borde del colapso a la mayoría de los grupos navieros del mundo.







