Raymundo Barradas.
Veracruz, Ver.- Con el objetivo de colaborar en una política de Estado que consolide a la industria del autotransporte de carga como base del desarrollo económico del país, la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR), presentó la Agenda de Competitividad en el Sector Autotransporte de Carga 2030.
Directivos de la organismo encabezados por su presidente nacional, Enrique González Muñoz, presentaron formalmente al equipo de transición del próximo gobierno federal una agenda de corto, mediano y largo plazo para el sector del autotransporte.
El estudio realizado por Consultores Internacionales, detalla que el sector de autotransporte de carga enfrenta importantes retos ante tres megatendencias: adoptar los cambios tecnológicos, consumir energías limpias y alcanzar la eficiencia energética.
A nivel sectorial, los retos son en materia de transformación digital, los cambios en las cadenas de suministro y de logística, la irrupción del e-commerce y la escasez de conductores calificados.
El estudio identifica que son 8 los factores que afectan la competitividad del sector del autotransporte de carga: la infraestructura, el estado de las unidades, la normatividad, la capacitación, los costos directos, la inseguridad, la unidad organizacional y la interacción con el gobierno.
En infraestructura, la red de caminos presenta importantes retos, de acuerdo con la Red Nacional de Caminos 2017, el 52.3% de los caminos nacionales no están pavimentados. En el estado de las unidades, el parque vehicular mexicano tiene una antigüedad de 18.8 años de edad en promedio, por lo que resulta necesaria la implementación de nuevos programas de modernización contribuyendo con esto al incremento de la competitividad del sector.
En cuanto a normatividad, si bien los permisos favorecen aspectos como la seguridad o el tránsito en vialidades, comprometen la competitividad al no generar incentivos por su cumplimiento como en el otorgamiento de concesiones para operar mercancías de mayores pesos y dimensiones. En capacitación, existen barreras de inserción a los nuevos conductores debido a la elevada responsabilidad que afrontan y los riesgos a los que se exponen como la inseguridad. Adicionalmente, existen dificultades para la retención de conductores calificados por la alta migración hacia Estados Unidos.
En el rubro de costos directos se han visto afectados por los precios del diesel, cuyo incremento ha sido de 372% entre 2004 y 2018, mientras que la inflación general fue de 76.8 por ciento. En el año 2017, los costos directos e indirectos de la inseguridad, se tradujeron en un impacto de 92,500 millones de pesos para el sector debido principalmente a los robos de mercancías así como del alto costo de los seguros.







