Raymundo Barradas.
Veracruz, Ver.- La acuacultura se desarrolla y expande intensivamente en casi todas las regiones del mundo, y durante los últimos 40 años ha tenido un crecimiento continuo, siendo una de las ramas del sector primario con mayor tasa de crecimiento sostenido. A nivel internacional, el 89% de la producción acuícola es provista por países en desarrollo, dentro de los cuales, México ocupa el décimo séptimo lugar, con un crecimiento anual cercano al 4%; sin embargo; en países como China e Indonesia se observan crecimientos anuales superiores al 35%.
Nuestro país es uno de los países con gran potencial para la acuacultura, no solo por la gran cantidad de recursos naturales sino también porque cuenta con 11 mil 400 kilómetros de litoral para pesca y 125 mil hectáreas para la acuacultura, dando el doble de superficie de mar patrimonial que terrestre, lo que se traduce en gran cantidad de agua dulce continental, grandes ríos, lagos, lagunas, presas, canales de riego y pozos profundos. De ahí que la producción de este sector supere a la agrícola, ganadera y forestal.
Parte de la importancia del sector radica también en que hoy en día, al menos 300 mil pescadores y acuacultores dependen de dicha actividad, 3 millones de personas se emplean directa e indirectamente en la pesca y la acuacultura, pero, además, según datos de 2019, se encuentran establecidas 657 plantas procesadoras de las cuales 112 están certificadas para exportar hacia Estados Unidos y la Unión Europea.
Ahora bien, dentro del sector el camarón es el segundo producto producido en cuestión de volumen, pero por el valor comercial que obtiene por comercio exterior, es el producto de este sector más importante del país, de ahí que su exportación represente diversos retos para el sector camaronero buscando nuevamente un buen posicionamiento en el mercado estadounidense. La pesquería del camarón se divide en dos regiones: Pacífico mexicano, y Golfo de México y Mar Caribe. Dentro de las principales especies de camarones que se capturan son el camarón azul, el camarón patiblanco, camarón blanco, camarón café y el camarón cristal.
Es importante mencionar que la acuacultura, además de ser importante en el aporte de alimentos tiene una importancia social y económica, y su finalidad es apoyar el desarrollo sostenible, evitando la sobreexplotación pesquera y ambiental sobre los recursos acuáticos, así como las buenas prácticas de captura.
Respecto al mercado de exportación del camarón, el 86% de nuestras exportaciones está representado por el mercado estadounidense y la captura para este mercado genera alrededor de 30 mil empleos, 10 mil directos y 20 mil indirectos. En este sentido, y de unos años para acá, el primero de mayo de cada año, el Departamento de Estado de EU publica una lista de países certificados para importar camarón a su territorio cumpliendo con los lineamientos generales para el mejor manejo de la acuacultura.
Las naciones aprobadas para la venta de camarón deben usar tecnología para reducir la mortandad de tortugas marinas “comparable” a la que utiliza su flota camaronera. Lo anterior va estrictamente relacionado a la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), quien ha desarrollado lineamientos para el mejor manejo de la acuacultura para la pesca responsable y el engoque sistémico de la actividad, en este sentido se asegura una producción sustentable de alimentos y la participación de diversos instrumentos que garanticen el cuidado ambiental.
Uno de los mecanismos utilizados es el de los Dispositivos Excluidores de Tortugas (DET´s) que constituye una acción para la conservación tanto de las tortugas marinas, como también de otras especies de peces, crustáceos y moluscos que pueden escapar del sistema de arrastre camaronero. En este sentido, no es de sorprenderse que dicho mecanismo constituya una de las principales causas o requisitos para la certificación para exportar hacia Estados Unidos.
Más recientemente, en marzo de 2021 y derivado de distintas revisiones realizadas por parte de Estados Unidos en los estados de Campeche, Mazatlán, Puerto Chiapas, Puerto Juárez, Puerto Peñasco, Salina Cruz, San Blas y Tampico; se demostró evidencia preliminar, de un uso no adecuado de los DET´s, lo cual fue informado a la industria y dependencias involucradas para efectos de tomar las medidas necesarias al respecto, lo que se traduce en una suspensión de las exportaciones.
La suspensión aplica únicamente al camarón de captura con red de arrastre de ambos litorales, quedando excluido el camarón de acuacultura y pesca ribereña que no sea de red de arrastre, de acuerdo con CONAPESCA. Respecto a la situación y los retos que representa, el sector pesquero nacional señalo que en los últimos años no ha habido la capacitación de la federación hacia el sector, respecto a la certificación que se da cada año en el mes de mayo.
En este sentido, habrá que enfrentar nuevos retos y oportunidades, así como incorporar una adecuada capacitación para la captura, de igual forma que mantener la calidad del producto y la operación de las plantas de procesamiento. Así mismo, contemplar que en un mercado en donde antes sólo participaban Estados Unidos y la Unión Europea, ahora se suma China, quien pasó de ser una país exportador a importador de camarón y en donde nuevos jugadores en el contexto mundial aparecen.








