
Pedro Cruz.
Cozumel, Qroo.- La construcción del nuevo muelle de cruceros en Cozumel, que desarrolla la compañía portuaria Muelles del Caribe de Enrique Molina, cuenta desde finales del 2021 con todas las autorizaciones de Semarnat y Semar, pero ahora enfrenta una oposición con disfraz de ambientalista y un financiamiento multinacional “bajo el agua”, cuyo fin es evitar la competencia entre terminales de cruceros.
La obra forma parte de los 39 proyectos del Acuerdo para la Reactivación Económica del Gobierno Federal, suscritos por el presidente Andrés Manuel López Obrador y está siendo enfrentada con amparos de grupos ambientalistas muy bien apalancados bajo la mesa por las terminales estadounidenses que buscan frenar la competencia, dado que la Semarnat autorizó el proyecto debido a que en la zona no existen arrecifes.
Es un hecho que una vez pasada la pandemia el mercado se mantendrá en ascenso y por tanto las terminales gringas no quieren perder el duopolio que representan la mayor parte del arribo de cruceros hacia sus propias terminales en Cozumel. En las mejores épocas las empresas han facturado en dólares el uso de sus muelles a más de 1700 barcos.
Uno de los amparos promovidos por el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), que dirige Gustavo Alanis, está siendo revisado por el Juzgado 3º de Distrito con Sede en Cancún, que encabeza Pamela López, quien deberá valorar también, el interés de otra de las empresas opositoras: Sand Dollar Sports, del estadounidense John Flynn, que opera un negocio de embarcaciones de turismo náutico en un área cercana en donde se construirá el nuevo muelle y por tanto no desea que el nuevo muelle interrumpa sus actividades.
Si el amparo lograra bloquear el proyecto de Muelles del Caribe, las 2 terminales estadounidenses, una de la naviera Carnival y otra de origen estadounidense que dominan el 80% de los arribos, que dominan el mercado de arribos de cruceros a Cozumel, serían las únicas beneficiadas. De ahí los intereses encubiertos bajo la fachada ambiental, donde muchos grupos ligados al diputado Gabriel Qadri están muy “acuchupados”.
Por cierto, CEMDA se opone a todo lo que venga de la 4T con amparos, contra del Tren Maya, la Refinería de Dos Bocas, y de todos los proyectos que no le gustan a la visión neoliberal de sus patrocinadores.







