
Por Pedro Cruz.
En la cadena de frío, la temperatura es más que un dato, se trata de un componente crítico para el transporte de productos perecederos en industrias tan diversas como la farmacéutica, la alimentaria y la química, donde la promesa no es únicamente trasladar un producto, sino garantizar que su calidad, eficacia y seguridad se mantengan intactas desde el origen hasta el destino final.
La realidad, sin embargo, muestra un panorama desafiante, ya que el 46% de los transportistas ha tenido que descartar un envío completo debido a problemas de temperatura durante el transporte, con pérdidas promedio de 1.08 millones de kilogramos de alimentos al año por cada transportista, según datos de Flock Freight y Drive Research.
El origen de estas pérdidas suele estar en varios factores críticos, entre ellos la fiabilidad de las unidades de refrigeración, pues basta con que un equipo presente una falla para que, lo que parecía un traslado rutinario, se transforme en un problema operativo, económico y reputacional.
Fallas más comunes en un sistema de refrigeración
Cuando se trata del transporte de productos perecederos, una falla en la unidad frigorífica basta para que los alimentos pierdan frescura, los medicamentos salgan de su rango seguro o que productos de alto valor queden fuera de comercialización. “Dimensionar este riesgo es fundamental para los operadores logísticos, pues una avería en el sistema de refrigeración representa una amenaza directa a la rentabilidad de la empresa y, en muchos casos, a la seguridad de los consumidores”, señala Vinilton Sousa, Líder de Servicios para América Latina en Thermo King.
De acuerdo con el ejecutivo, identificar las fallas más comunes en un sistema de refrigeración es el primer paso para mitigar sus efectos.
Problemas eléctricos: Los cortocircuitos, fallas en los fusibles, problemas con el alternador o baterías descargadas pueden provocar un fallo total del equipo.
Fugas de refrigerante: La pérdida de refrigerante es una de las causas más comunes de una refrigeración ineficaz, que impide mantener la temperatura requerida.
Problemas del termostato y sensores de temperatura: Una lectura incorrecta de la temperatura puede hacer que la unidad no se enfríe lo suficiente o se congele, comprometiendo la calidad del producto.
Si bien las causas pueden ser diversas, el experto señala que las fallas más frecuentes están relacionadas con la ausencia de servicio técnico oportuno en la cadena de frío, la falta de mantenimiento preventivo, las condiciones extremas de operación y la manipulación inadecuada por parte del personal.
Anticiparse a las fallas para proteger productos y tiempos de entrega
Si algo ha quedado claro en la logística de frío es que reaccionar siempre cuesta más que prevenir. Corregir una avería sobre la marcha puede resolver el problema técnico, pero el daño en la calidad del producto o el incumplimiento en los tiempos de entrega son, en la práctica, irreversibles.
De ahí la importancia de anticiparse. “Prevenir fallas requiere un enfoque proactivo y multifacético que combine tecnología, disciplina operativa y estrategia”, subraya Souza. “Esto implica, por un lado, conocer las fallas más comunes en un sistema de refrigeración para reconocer sus primeras señales; por otro, fortalecer la disciplina en el mantenimiento preventivo, capacitar a los operadores y aprovechar las herramientas digitales de monitoreo en tiempo real, consideradas hoy en día parte de las mejores prácticas en el transporte de productos perecederos”.
Entre los aspectos críticos a considerar para evitar fallas en los equipos de control de temperatura, el directivo de Thermo King señala:
Adoptar soluciones de refrigeración de vanguardia, bien dimensionadas a la operación, diseñadas para mantener la cadena de frío y ofrecer eficiencia energética y confiabilidad.
Establecer programas de mantenimiento preventivo, con revisiones calendarizadas que eviten que pequeños fallos se conviertan en averías críticas.
Implementar monitoreo y diagnóstico remoto, lo que permite detectar anomalías de temperatura o rendimiento en tiempo real.
Capacitar al personal periódicamente, asegurando que conozcan los protocolos correctos de manipulación, arranque, apagado y revisión de equipos.
Seleccionar el equipo adecuado para cada tipo de producto, ya que no todas las cargas requieren la misma tecnología de refrigeración.
Contar con un proveedor de servicio técnico confiable para la cadena de frío, capaz de ofrecer reparaciones oportunas, soporte de mantenimiento y asistencia en emergencias.
Alianzas estratégicas con proveedores de servicios
Más allá de disponer de unidades de refrigeración para camiones, es necesario asegurarse de que estas cuenten con un respaldo sólido, con acceso a un mantenimiento programado y asistencia inmediata ante cualquier emergencia, en lugar de limitarse a las reparaciones cuando falla. Ante ello, Gómez recomienda trabajar con un proveedor confiable de servicio técnico en la cadena de frío, que ofrezca respuesta rápida, disponibilidad 24/7 en múltiples lugares, garantice el mantenimiento de las unidades de control de temperatura y, en caso necesario, facilite la pronta recuperación de la operación.
Tal es el caso de Thermo King, que además de ofrecer soluciones para mantener la cadena de frío, dispone de una amplia red de distribuidores certificados con servicio técnico especializado y cobertura regional, lo que permite a las empresas de logística y transporte contar con asistencia cercana y eficiente, tanto para el mantenimiento preventivo como para intervenciones de emergencia.
La gestión de la cadena de frío se confirma como un elemento primordial en la logística moderna. Más que tecnología y equipos, la capacidad de anticipar riesgos, responder con rapidez y mantener procesos coordinados define la resiliencia de la operación. Por ello, invertir en soluciones confiables, implementar programas de mantenimiento, capacitar al personal y establecer alianzas sólidas con proveedores de servicio resulta fundamental. Estas acciones permiten a los transportistas mitigar riesgos, mantener la cadena de frío bajo control y garantizar que los productos lleguen en condiciones óptimas a su destino.







