
Por Pedro Cruz.
Ciudad de México, marzo de 2026. El robo de carga en México se mantuvo en niveles constantes y elevados durante 2025, con especial impacto en el corredor del Bajío, afectando directamente a sectores clave de la economía, como el de alimentos, combustibles y electrónicos. Más allá de las variaciones en la forma de operar de las bandas delictivas, el panorama confirma que el transporte de mercancías sigue expuesto a un riesgo considerable, en particular en las autopistas de peaje y en los tramos identificados como clave para la cadena de suministro.
Overhaul, líder global en gestión de riesgos en la cadena de suministro, da a conocer en su más reciente reporte anual de robo de carga 2025 que, ante este entorno de alto riesgo, la adopción de medidas de seguridad físicas y electrónicas, el uso de plataformas de monitoreo en tiempo real, el análisis avanzado de datos, además de una coordinación estrecha entre empresas, transportistas y autoridades, se han vuelto elementos indispensables.
A lo largo de 2025, los productos más afectados por el robo de carga fueron los alimentos y las bebidas (31%), seguidos de los productos de construcción e industriales (8%), los automóviles y sus piezas (8%), los productos misceláneos (8%) y los combustibles (7%).
En comparación con 2024, se registraron incrementos notables en categorías específicas:
Autopartes: aumento del 3%, principalmente en llantas, repuestos, camionetas pick-up y SUV.
Combustibles: incremento del 3%, en particular gasolina y diésel.
Electrónicos: alza del 2%, con productos como televisores, teléfonos móviles y consolas de videojuegos entre los más afectados.
En cuanto al lugar y la forma en que se cometieron los delitos, la intercepción de unidades en tránsito se mantuvo como el principal modus operandi, con el 64.1 % de los casos, aunque disminuyó un 12% respecto a 2024. El robo de unidades estacionadas se consolidó como la segunda modalidad más común, con el 33.1 % de los incidentes, especialmente en “cachimbas” y zonas “huachicoleras”, con una tendencia al alza desde el segundo semestre de 2024 y un incremento del 11.9 % en ese período.
En 2025, el 31% de los robos de carga a nivel nacional se produjeron en la región del Bajío, lo que revela un incremento del 7% con respecto a 2024 y la confirma como uno de los principales focos de atención para el transporte y la logística. El 94% de los incidentes registrados en esta zona se concentró en cuatro estados: Guanajuato (36%), Jalisco (22%), Michoacán (19%) y Querétaro (16%), lo que refleja una presión delictiva constante sobre los corredores principales de la red de carreteras.
Recomendaciones prácticas para mitigar riesgos
Para hacer frente a esta situación, se recomienda combinar medidas de seguridad físicas y electrónicas en todas las unidades, dar prioridad al tránsito diurno y utilizar plataformas de supervisión que integren a todos los participantes de la cadena de suministro. Estas herramientas permiten recibir alertas en tiempo real, tener visibilidad continua desde el origen hasta el destino y realizar análisis predictivos basados en datos históricos de delincuencia, GPS y condiciones externas para identificar rutas y zonas de alto riesgo.
El robo de carga en México continúa siendo un reto importante: operación, costos y la continuidad del negocio se ven seriamente afectados por esta práctica. Las empresas que movilizan mercancías en el país deben comprender estas tendencias por tipo de producto, modus operandi y regiones más afectadas, para así poder fortalecer sus esquemas de prevención.







