Raymundo Barradas.
Veracruz, Ver.- El bautizo de un barco es una ceremonia milenaria que, en principio, se hizo para pedir a los dioses que protegieran a las embarcaciones y tripulaciones antes de emprender los viajes, ahora pareciera que tiene tintes un poco más comerciales.
El grupo naviero Höegh Autoliners bautizó recientemente el barco “Höegh Trotter”, sexto buque de la clase New Horizon, construido en los astilleros de Xiamen Shipbuilding Industries, en China.
Teresa Lehovd, Jefa de Inteligencia de Mercado de Höegh Autoliners, explica el entorno de la ceremonia del bautizo de una embarcación y sus antecedentes históricos:
-Una ceremonia de nombramiento (bautizo) de buques se lleva a cabo en el astillero cuando un nuevo buque está listo para navegar después de someterse a las pruebas técnicas de mar obligatorias.
-El propietario o armador llega al astillero con familiares, amigos y socios de negocios, para celebrar y bautizar el casco del buque con su identidad, con el nombre con el cual surcará los mares del mundo.
-Personal del astillero recibe a los invitados en la cubierta de la embarcación, con un detalle elaborado a base de orquídeas, hay música y bocadillos, pero por supuesto discursos.
-El momento cumbre es cuando altos ejecutivos de la armadora, casi siempre una dama, rompe la botella de champán contra el casco del barco, estallando los fuegos artificiales, después hay un recorrido por las instalaciones y en ese momento el carguero está entonces listo para navegar..
-La historia cuenta que la ceremonia milenaria de nombramiento de buques era para traer buena fortuna y seguridad a la nueva nave, su tripulación y a los pasajeros.
-Existe evidencia que los babilonios celebraron lanzamientos de barcos en el tercer milenio antes de Cristo, y romanos, griegos y egipcios, lo hicieron con el paso del tiempo pidiendo a sus dioses que protegieran a los barcos antes de emprender viajes.
-Durante los siglos VIII y XI, los vikingos celebraban el nombramiento de un barco con derramamiento de sangre. En la edad medieval, el vino sustituyó a la sangre y en la actualidad se pasó del vino al champagne.
Teresa Lehovd tiene más de 30 años de experiencia en el sector de transporte marítimo RoRo, de los cuales 20 años lo ha pasado haciendo de investigación de mercado. Es profesora invitada en la Escuela Noruega de Administración en el área de Inteligencia Competitiva y Navegación, y oradora frecuente en las conferencias de la industria.







