Raymundo Barradas.
Veracruz, Ver.- Para enfrentar la crisis generada por COVID-19, los transportistas deben cuidar el flujo de efectivo: acotar cuentas por cobrar, cuentas por pagar e inventarios, así como contar con documentos financieros para tomar decisiones adecuadas, consideró Jaitzinho Piña Ferreyra, integrante de la Red de Consultores para MiPyMES de la dirección de Desarrollo Empresarial y Asistencia Técnica de NAFIN.
“Antes de la pandemia ya sabíamos cuánto tardaban en pagarnos los clientes y cuánto teníamos de inventario. Pero ahora las cuentas por cobrar son diferentes. Por otro lado, muchos proveedores también nos han reducido los créditos en pagos. Vamos a estar viviendo incertidumbre, pero es importante aprender a trabajar con ella y sobrellevarla”, añadió Piña.
Sobre el inventario, recomendó reconfigurar la disponibilidad de insumos. “No es conveniente tenerlo al máximo, porque es dinero parado. Tampoco quedarse sin nada, lo mejor es tener un stock de reserva. Y una vez llegado al mínimo, lo mejor será reordenar las prioridades y expandir las peticiones al proveedor”, dijo.
Otra recomendación que destacó Piña, principalmente para los dueños de micro y pequeñas empresas familiares, es evitar al máximo la toma de dinero sin control. En un escenario como éste, dijo, administrar los recursos del negocio se convierte en un aspecto fundamental. “Como dueños lo mejor es asignarse un sueldo”, sostuvo.
También sugirió revalorar los costos directos e indirectos de la empresa, e identificar los costos ocultos y llevarlo todo en registros, para tener documentos financieros que permitan tomar decisiones adecuadas.
Sobre los costos directos, sugirió revalorizarlos entre indispensables, reducibles y prescindibles, donde aspectos como el sueldo de los dueños, el mantenimiento preventivo, el pago de la energía eléctrica o la renta podrían negociarse y reducirse; y aquel presupuesto para reuniones o publicidad podrían prescindirse. “Renegociar los créditos con instituciones bancarias serán de gran ayuda para la liquidez de las empresas”, sostuvo.
Para aterrizar la nueva estrategia es importante contar con un plan operativo que brinde viabilidad financiera para la empresa. “Es clave estructurar y fundamentar cada una de las acciones, privilegiando el nuevo presupuesto para determinar la relación con los clientes, algunos cambios en procesos clave y cambios eventuales en la estructura y tecnología”, puntualizó.







