
Por Pedro Cruz.
Ciudad de México, mayo 2025. En lo que va del año, la ropa deportiva dejó de ser una categoría más, para convertirse en un blancopara la delincuencia en México. Los datos recabados por Overhaul entre enero de 2025 y febrero de 2026, dan a conocer que existe un patrón delictivo activo, con rutas definidas, horarios recurrentes y una concentración geográfica que apunta directo al corazón logístico del país.
La distribución geográfica de los robos revela cómo opera la actividad delictiva en esta zona. El Estado de México encabeza la lista con el 53% de los eventos registrados, una proporción que lo separa por mucho del resto. Michoacán aparece en segundo lugar con el 16%, seguido por la Ciudad de México y Guanajuato, ambos con el 9%. No es casualidad: estos estados articulan el corredor logístico más activo del país, por donde circula buena parte de la mercancía que abastece el mercado nacional y los centros de distribución del norte.
Las carreteras más afectadas confirman el mismo mapa. La MEX-37D y la MEX-57D concentran el 26% de los eventos cada una, y la MEX-15D suma otro 21%. Son vías de tráfico intenso, donde el volumen de operaciones logísticas es alto pero los mecanismos de vigilancia no siempre están a la altura de la demanda.
Más allá de la geografía, la distribución de los robos también sigue un patrón claro a lo largo de la semana. El martes es el día más peligroso de la semana para mover este tipo de carga, registrando el 47% de todos los robos. Le siguen el jueves con el 22% y el miércoles con el 19%. La actividad criminal no se reparte de manera uniforme; hay momentos en que la exposición es notablemente mayor, e ignorarlo es un riesgo que los operadores no pueden permitirse.
El horario agrega otra capa al análisis. La franja entre las 7:00 y las 8:00 de la mañana concentra los mayores niveles de incidencia. Es el momento en que las unidades ya circulan, pero los protocolos de monitoreo todavía no están operando a plena capacidad. Una brecha que los grupos delictivos han aprendido a aprovechar.
De acuerdo a datos de Overhaul el 65% de los robos sucede con la unidad en movimiento, no en una bodega, no en un patio de maniobras, sino en carretera, mientras el camión hace su recorrido. Esto revela que los delincuentes no esperan oportunidades estáticas; siguen a las unidades, conocen las rutas y actúan en el trayecto.
El 19% de los eventos ocurre en el punto de destino y el 15% restante durante detenciones en lugares sin condiciones de seguridad. El riesgo no espera en un punto fijo, viaja junto con la mercancía desde el momento en que sale.
Los indicadores ya están definidos: rutas críticas, días de mayor exposición, horarios de riesgo, la información está documentada. La pregunta que queda no es qué está pasando, sino qué se hace con esa información.
Las empresas que mueven carga deportiva en México enfrentan un entorno que no va a mejorar por sí solo. La demanda de este tipo de productos sigue creciendo, los volúmenes en tránsito aumentan y con ellos el atractivo para quienes operan fuera de la ley. La visibilidad en tiempo real, los protocolos de ruta bien diseñados y una cultura de seguridad que no dependa solo de la reacción son lo que separa a una operación vulnerable de una verdaderamente robusta.







