Raymundo Barradas.
Manzanillo, Col.- Los barcos abastecedores “Golfa” y “Golfa III” permanecen en calidad de abandono, junto con su tripulación, en la bahía de Manzanillo, con riesgo de un desastre porque carecen de combustible para encender las máquinas en caso de mal tiempo.
La empresa que operaba esos abastecedores se fue a la quiebra al no contar con recursos para continuar comprando combustibles a Pemex, para surtir a los barcos mercantes que arribaban al puerto de Manzanillo.
Un total de 17 marinos mercantes, tripulantes de “Golfa” y “Golfa III”, están sin cobrar salarios desde el 15 de agosto de 2016, a bordo se carece de todo y no hay ni equipo para apagar un incendio en caso de una contingencia.
El encargado del área de mantenimiento de la empresa abastecedora, Adrián Barbosa López, aseguró que no existe intención de los marinos de hundir los barcos ante la falta de pago, pero también aceptó no hay combustible para el encendido de las máquinas o herramientas para atender una contingencia.
Si esos barcos no se mueven en breve, al llegar la temporada de ciclones y de huracanes existe el riesgo de que un temporal pueda soltarlos y arrastrarlos a la playa o se vayan a la deriva mar adentro, pues carecen de motores por no contar con combustible.
Barbosa confió que las negociaciones que realiza su patrón, Luis Medina, con los bancos para una eventual venta de la empresa se concrete pronto, para que haya recursos para pagar a los trabajadores o en su defecto el patrón sustituto pongan en operación esas embarcaciones.







