Esperanza Morales.
Veracruz, Ver.- El 23 de agosto de 2016 el Gobierno emitió la Declaratoria de Rescate de la Concesión otorgada en favor de Compañía de Ferrocarriles Chiapas-Mayab, respecto de las vías generales de comunicación ferroviaria Chiapas y Mayab. El Rescate considera transformar las condiciones actuales de infraestructura, al ampliar y mejorar sustancialmente la construcción, la conservación y el mantenimiento de las vías férreas para la región del sur-sureste mexicano.
Esta transformación abrió la posibilidad de integrarlas en una nueva vía troncal, mediante la reconfiguración de las vías Chiapas, Vía corta Mayab y vía férrea Línea Z (Istmo de Tehuantepec), que se concretó el 23 de febrero de 2018 mediante la modificación al título de asignación otorgado a la empresa paraestatal Ferrocarril del Istmo Tehuantepec, S.A. de C.V.
En octubre de 2017, como parte de una estrategia integral para rescatar a la Red Ferroviaria del Sureste, la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario (ARTF), con el respaldo del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras), a través del Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin), contrató estudios y asesorías para definir y evaluar estrategias en la reconfiguración.
Como parte de los resultados obtenidos en el diagnóstico de los estudios se identificó que poco más de 80% de las Vías del Sureste requieren rehabilitación. Asimismo, necesitarán ciertas adecuaciones para cumplir con criterios técnicos que permitan una mejora sustancial en las velocidades de operación actuales. Incrementar la velocidad de operación produciría distintas ventajas competitivas y ahorros de capital. Un ejemplo son los ahorros que tendría la región en las tarifas por mover carga por ferrocarril en lugar de utilizar autotransporte.
Si bien la mayoría de las mercancías que se desplazan en el sureste provienen de otros polos, las ZEE de Puerto Chiapas, Coatzacoalcos, Salina Cruz, Dos Bocas y Seybaplaya representan un potencial significativo de movimiento de carga en las próximas décadas. Por otro lado, los estudios identificaron la necesidad de diversas inversiones indispensables para la reconfiguración de las Vías del Sureste. En total, estas inversiones fueron cuantificadas en más de 19,000 millones de pesos, adicionales a los recursos presupuestales que ha invertido la presente administración en el mantenimiento y la conservación de las Vías del Sureste.
Las inversiones principales se relacionan directamente con los costos de operación para incrementar la velocidad en tramos con mayor potencial inmediato, las cuales suman alrededor de 14,000 millones de pesos. Además, se han considerado algunas otras inversiones a ser efectuadas cuando el plan comercial lo justifique (el libramiento Coatzacoalcos, la doble vía Medias Aguas – El Chapo, el nuevo ramal Progreso, entre otros), cuyo valor estimado es de alrededor de 5,000 millones de pesos.
Una de las conclusiones más relevantes obtenidas de los Estudios, es que encuentra factible implementar el proyecto mediante una APP. Esta conclusión considera que sería difícil encontrar actualmente un operador privado que pueda soportar toda la inversión necesaria conservando rentabilidades de mercado adecuadas para los horizontes y riesgos de este proyecto.
No obstante, se evaluó para distintos escenarios la posibilidad de una participación con inversión o inversiones, ya sean públicas, privadas o mixtas, con lo que se confirmó que el proyecto es factible visto desde múltiples aristas. Las diversas etapas de los Estudios, así como el análisis final y sus conclusiones, serán entregados al equipo de transición de la nueva administración federal para su conocimiento y seguimiento.








