Susana Cruz.
Barcelona, España.- El tráfico de mercancías en el Port de Barcelona sumó 23,75 millones de toneladas en los cinco primeros meses del año, cifra que supone una caída del 17,2% con respecto al tráfico contabilizado en las mismas fechas de 2019.
La pandemia de COVID-19 sigue, pues, impactando de forma negativa en los intercambios comerciales que se realizan a través del Port de Barcelona, en línea con la tónica internacional y de las predicciones hechas por la Organización Mundial del Comercio (OMC) para este año, que apuntan a una caída del comercio internacional de entre el 13% y el 32% respecto al año anterior.
La crisis económica que estamos viviendo originada por la pandemia tiene su reflejo en los diferentes tráficos que se mueven por el Port de Barcelona, con el sector del automóvil protagonizando los principales descensos debido, principalmente, al cierre de las factorías durante las semanas más críticas del estado de alarma y a las dificultades que ya arrastraba previamente esta industria. Así, el tráfico de vehículos en el Port de Barcelona entre los meses de enero y mayo ha sido de 187.569 unidades, un 45,8% menos que en el mismo periodo de 2019.
Con referencia al tráfico de contenedores, hasta finales de mayo se ha registrado una bajada del 20% con 1.157.568 TEU movidos. La bajada del tránsito (-30,3%) es una de las principales causas de este comportamiento. Los contenedores llenos de import-export registran una caída menor en la de los tránsitos. En el caso de las importaciones, los contenedores llenos sufren una bajada del 11,9%, mientras que los contenedores llenos de exportación caen un 2,2%.








